Propuestas

Poder vivir en una casa. Y poder vivir después de pagarla.

Más oferta, alquiler público, oportunidades territoriales y seguridad. Una propuesta que explica qué persigue y qué falta por concretar.

Versión de trabajo: 5 de octubre de 2026

Qué sabemos

El Banco de España estima un diferencial acumulado de unas 750.000 viviendas entre creación de hogares y viviendas terminadas en 2021–2025. Es una medida del desequilibrio entre ambos flujos; no equivale a un censo exacto de casas que deban construirse. Fuente: presentación del Informe Anual 2025, página 29.

Al mismo tiempo, el censo de 2021 identificó 3,84 millones de viviendas vacías mediante información de consumo eléctrico. Aproximadamente el 45 % se encontraba en municipios de hasta 10.000 habitantes. Estas cifras no indican que todas fueran habitables, estuvieran en venta o alquiler, o se localizaran donde hoy existe demanda. Fuente: INE, Censo de Población y Viviendas 2021.

Interpretamos que se necesitan soluciones territoriales diferentes: construir y rehabilitar donde falta oferta, recuperar inmuebles aprovechables y facilitar empleo y servicios en otros lugares. La vivienda vacía de una localidad no resuelve automáticamente la necesidad residencial de otra.

1. Más vivienda donde hace falta

Objetivo. Aumentar la disponibilidad residencial en las zonas con demanda insuficientemente atendida.

Qué proponemos. Inventariar suelo realmente ejecutable, financiar su urbanización cuando esté justificada, coordinar licencias y facilitar rehabilitación y nueva construcción. La planificación debe incluir agua, transporte, centros educativos y atención sanitaria. Impulsar formación y capacidad de construcción junto con las promociones.

A quién beneficia. Hogares que buscan vivienda y residentes que necesitan servicios suficientes para el crecimiento de su entorno.

Responsabilidad. Cooperación estatal, autonómica y municipal según las competencias aplicables. Cada actuación identificará una administración responsable y los acuerdos necesarios.

Coste y financiación. Pendientes de inventario y proyectos: suelo, urbanización, equipamientos, personal y mantenimiento. Separar inversión pública, inversión privada y posibles fondos europeos sujetos a elegibilidad; no contar recursos sin confirmar.

Riesgos y alternativas. Evitar construir donde no hay demanda y reducir plazos a costa de controles esenciales. Comparar rehabilitación y nueva construcción por coste, ubicación y tiempo de entrega.

Evaluación y plazo. Publicar viviendas adicionales terminadas y ocupadas, coste por unidad y tiempos de tramitación. El calendario se fijará por proyecto; una licencia o un anuncio no contará como una vivienda entregada.

2. Que quedarse o volver sea una opción

Objetivo. Ampliar las oportunidades de residencia y trabajo en territorios que pierden población o actividad.

Qué proponemos. Seleccionar áreas mediante indicadores de población, empleo, servicios y vivienda. Apoyar actividad empresarial y teletrabajo cuando generen empleo y residencia efectivos. Incluir a residentes actuales y recién llegados. Priorizar conexiones y servicios compartidos entre pueblos y cabeceras comarcales.

Por qué no basta el teletrabajo. En 2025, el 83,4 % de los ocupados no trabajó ningún día desde su domicilio. Ese dato no mide el potencial futuro, pero obliga a contemplar también empleo presencial. Fuente: INE, EPA, variables de submuestra 2025.

Responsabilidad, coste y financiación. Acuerdos entre administraciones territoriales y los departamentos competentes en empleo, fiscalidad y servicios. Cuantificar por separado inversión, gasto recurrente y recaudación no ingresada. Los incentivos empresariales deberán ajustarse al marco europeo aplicable.

Riesgos y alternativas. Evitar sedes ficticias, subvencionar traslados sin creación de actividad o desplazar empleo desde una localidad vecina. Comparar bonificaciones con mejoras directas de servicios. Establecer límites, permanencia y reintegros proporcionados con excepciones justificadas.

Evaluación y plazo. Empleo adicional, residencia sostenida, acceso a servicios y coste por resultado. Empezar con programas evaluables antes de extenderlos; duración y presupuesto pendientes de diseño.

3. Recuperar casas para vivir

Objetivo. Incorporar viviendas habitables al uso residencial efectivo.

Qué proponemos. Ayudas a rehabilitación según renta, patrimonio y necesidad, con límites por inmueble y coste elegible. Prioridad a seguridad, habitabilidad, accesibilidad y eficiencia. Combinar subvenciones, anticipos controlados y financiación para quien pueda devolverla.

Condiciones. Uso habitual durante un plazo definido, comprobación de las obras y devolución proporcional ante incumplimiento. El apoyo total del coste elegible se reservaría a necesidades especialmente justificadas.

Responsabilidad, coste y financiación. Programas autonómicos y locales, con financiación estatal cuando corresponda. Presupuesto anual limitado y publicado. No se propone una subvención universal del 100 %.

Riesgos y alternativas. Inflación de presupuestos, ayudas a obras que se harían igualmente y dificultad de acceso para hogares sin ahorro. Comparar el coste de recuperar cada vivienda con otras soluciones en su entorno.

Evaluación y plazo. Viviendas recuperadas y ocupadas, ayuda media, calidad de las obras y permanencia. Plazos definidos por convocatoria y proyecto.

4. Vivienda pública que siga siendo pública

Objetivo. Crear un parque duradero de alquiler social y asequible.

Qué proponemos. Construir, rehabilitar y, cuando resulte conveniente, adquirir vivienda para alquiler público. Proteger el parque frente a la privatización y dotarlo de mantenimiento y gestión. Respetar derechos previamente adquiridos.

Acceso y permanencia. Adjudicación transparente por necesidad. Revisar cada tres años ingresos, patrimonio y composición familiar. Ajustar gradualmente la renta; una mejora pequeña de ingresos no debe provocar pérdida inmediata de la vivienda. Una salida por mejora sustancial y sostenida requiere transición y alternativas.

Responsabilidad, coste y financiación. Administraciones y entidades públicas titulares. Presupuestar adquisición o construcción, conservación, gestión y subsidio del alquiler. Los ingresos por rentas cubrirán solo la parte que permita mantener la asequibilidad.

Riesgos y alternativas. Evitar deterioro, adjudicación opaca y penalización del progreso económico. Comparar construcción, compra y rehabilitación. La protección legal puede reforzarse, pero una ley ordinaria no impide por sí misma que otra futura la modifique.

Evaluación y plazo. Parque neto disponible, tiempos de adjudicación, esfuerzo económico del hogar, conservación y transparencia. Calendario plurianual sujeto a memoria económica.

5. Proteger el uso residencial

Objetivo. Reducir el desplazamiento de vivienda habitual por usos turísticos donde exista presión acreditada.

Qué proponemos. Restricciones territoriales proporcionadas, incluida la prohibición de nuevas conversiones y la reducción progresiva de usos turísticos cuando se justifique. Revisar autorizaciones existentes con transición y garantías. Inspeccionar anuncios y cambios fraudulentos hacia otras modalidades.

Evidencia y límite. El Banco de España recoge un estudio que estima aumentos de alquiler del 7 % en las zonas de Barcelona con mayor concentración de Airbnb. No es un efecto nacional ni una predicción de cuánto bajaría la renta al prohibirlo. Fuente: Banco de España, documento ocasional 2432. El TJUE admite restricciones justificadas por escasez residencial y exige proporcionalidad. Fuente: Cali Apartments.

Responsabilidad, coste y financiación. Administraciones con competencias urbanísticas y turísticas, con coordinación estatal donde corresponda. Presupuestar inspección, datos y gestión, y evaluar posibles consecuencias patrimoniales del régimen elegido.

Riesgos y alternativas. Una baja turística no garantiza un nuevo alquiler habitual. Los municipios rurales también pueden sufrir presión. Comparar restricciones, límites de concentración y otras condiciones según el problema local.

Evaluación y plazo. Viviendas que pasan efectivamente a uso habitual, cumplimiento y evolución local del mercado. Revisión periódica de resultados y régimen de transición definido antes de aplicar cambios.

6. Alquilar con tranquilidad

Objetivo. Dar estabilidad residencial y protección efectiva a quien cede su vivienda.

Qué proponemos. Contratos claros, actualizaciones previsibles, procedimientos eficaces y programas voluntarios de alquiler con garantías bien delimitadas. Evitar que un propietario particular soporte indefinidamente una obligación pública de protección social.

Punto de partida. La LAU contempla prórroga obligatoria hasta cinco años cuando el arrendador es persona física y siete cuando es persona jurídica, con excepciones. También contempla la falta de pago como causa de resolución: no exige acumular tres mensualidades. Fuente: LAU, artículos 9 y 27. El INE indica el IRAV como referencia para actualizar contratos posteriores al 26 de mayo de 2023. Fuente: INE.

Responsabilidad, coste y financiación. Legislación aplicable, servicios judiciales y programas de vivienda. Calcular recursos de tramitación y coste esperado de garantías, incluyendo límites y riesgo de impagos.

Riesgos y alternativas. No confundir actualización anual con precio inicial. Comparar garantías, prevención y cambios procesales; evitar ayudas que premien incumplimientos o reglas que reduzcan injustificadamente la oferta.

Evaluación y plazo. Duración de procedimientos, estabilidad de contratos y viviendas incorporadas a programas. Los objetivos temporales se establecerán después de evaluar recursos.

7. Respuesta temprana ante la vulnerabilidad

Objetivo. Prevenir la pérdida de vivienda y dar una respuesta adecuada cuando ocurre.

Qué proponemos. Detección temprana, valoración económica y social, ayudas temporales cuando procedan, alojamiento de emergencia adecuado y acceso a soluciones estables. Dar prioridad a necesidades acreditadas, incluida discapacidad, dependencia, violencia y hogares con menores; proteger la convivencia familiar.

Responsabilidad, coste y financiación. Servicios sociales y vivienda, con cooperación autonómica y local y financiación acordada. Identificar capacidad disponible, coste por hogar, duración de ayudas y administración responsable antes de prometer cobertura.

Riesgos y alternativas. Evitar que un alojamiento temporal se vuelva permanente por falta de salida. Comparar prevención del impago, apoyo al alquiler existente y realojamiento según cada caso.

Evaluación y plazo. Tiempo hasta la primera atención, pérdidas de vivienda evitadas, estabilidad posterior y duración de estancias de emergencia. La intervención debe comenzar antes del lanzamiento siempre que el caso se detecte a tiempo.

8. Justicia eficaz, con garantías

Objetivo. Proteger derechos y resolver conflictos sin demoras injustificadas.

Qué proponemos. Distinguir impago contractual, entrada en una morada y ocupación de un inmueble sin título. Tramitación urgente cuando proceda, examen temprano de medidas cautelares, asistencia y medios suficientes.

No prometemos un juicio completo en 48 horas para todos los supuestos. La respuesta debe respetar identificación, notificación, prueba y defensa. La Fiscalía distingue las vías procesales correspondientes a las distintas formas de usurpación y allanamiento. Fuente: Circular 1/2025.

Responsabilidad, coste y financiación. Órganos judiciales y administraciones competentes en medios de Justicia. Memoria de personal, apoyo, sistemas y ejecución. Coordinación social sin trasladar al propietario indefinidamente el coste de la vulnerabilidad.

Riesgos y alternativas. Evitar plazos imposibles que generen más incertidumbre y actuaciones sin garantías. Comparar mejoras organizativas y cambios legales según el cuello de botella.

Evaluación y plazo. Duración mediana y de los casos más lentos, resolución efectiva y calidad procesal. Publicar una línea de base antes de comprometer reducciones concretas.

Cómo sabremos si funciona

Publicaremos un cuadro de seguimiento con vivienda adicional ocupada, esfuerzo económico de los hogares, acceso al parque público, tiempos de tramitación y gasto ejecutado. Compararemos resultados con la situación inicial y, cuando sea posible, con territorios comparables.

Diferenciaremos anuncios, actuaciones iniciadas y resultados entregados. Las evaluaciones deben mostrar también efectos adversos. Si una medida no cumple su objetivo, se corregirá o retirará explicando los motivos.

Qué queda por concretar

La memoria económica conjunta, los acuerdos competenciales, los territorios elegibles y los objetivos cuantitativos. No atribuimos todavía a estas medidas una reducción concreta de precios. La respuesta depende de su escala, ejecución y de la evolución de población, empleo y financiación.

Honestidad, pragmatismo y responsabilidad.

Menos demagogia y más sentido común.